IV DOMINGO DE PASCUA. ciclo a

DOMINGO 3 DE MAYO DE 2020

DOMINGO DEL BUEN PASTOR

Celebramos hoy el Domingo del BUEN PASTOR.
Es una imagen muy conocida ya en el Antiguo Testamento.
Es un título de Cristo muy familiar a los primeros cristianos.
Es un modelo presentado a todos los que ejercen algÚn Liderazgo en la Comunidad.

En la 1ª y 2ª lectura, Pedro explica cómo entrar por la Puerta, o escuchar la voz del Pastor: mediante la conversión y el Bautismo  (Hch 2,14a.36-41),  y a través del seguimiento de las pisadas de Cristo, haciendo el bien bajo el peso del sufrimiento. (1Pe 2,20-25).

El Salmista testimonia las acciones del Pastor y el deseo de habitar siempre con él: “El Señor es mi Pastor, nada me falta». (Sal 22).

En el Evangelio Jesús se presenta como el Buen Pastor. Es una catequesis sobre la Misión de Jesús: conducir a los hombres a verdes praderas y a fuentes tranquilas de donde brota la vida en plenitud. (Jn 10,1-10). El texto está dividido en dos partes, o dos parábolas:

1. En la primera parte, aparece la figura del Buen Pastor, en una actitud de ternura con las ovejas… Él las conduce, Las llama por el nombre, camina con ellas y estas lo siguen. Ellas escucha su voz, porque saben que las conduce con seguridad. Aparecen también los ladrones y los bandidos. Son los que se presentan como Pastor, o hasta hablan en nombre de Cristo, mas buscan solamente ventajas personales.

2. En la segunda parte, Jesús se presenta como la «Puerta de las ovejas«: «Quien entre por mí se salvará». La Puerta permite el paso de los dueños de la casa e impide el ingreso de los extraños: Cuando la puerta está cerrada, es para proteger de los asaltantes; cuando está abierta, el pastor va al frente, para conducir a las ovejas a los pastos.

Esta imagen nos invita a reflexionar Sobre el servicio de la Autoridad… Propone como Modelo: Debe ser ejercitado con una actitud de Servicio continuo y gratuito.

Para los cristianos, el Pastor por excelencia es Cristo: Él recibió del Padre la misión de conducir el rebaño de Dios… Cristo, de hecho, ¿es nuestro «Pastor»? ¿O tenemos otros «pastores», que orientan nuestra existencia?

– ¿Quién guía nuestras opciones? ¿Cristo, o la voz de la política, la voz de la opinión pública, la voz del partido, la voz de la comodidad y de la instalación, la voz de nuestros privilegios, la voz del éxito y del triunfo a cualquier precio, ¿La voz de la televisión?

   ¿Cómo desempeña Cristo su misión de Pastor? Él conoce las «ovejas» y las llama por el nombre, manteniendo con cada una de ellas una relación muy personal.
Aquellos que han recibido  de Dios la misión de presidir, de animar una comunidad, ¿lo hacen de esa forma humana y amorosa?   

Las ovejas deben escuchar la voz del Pastor y seguirlo… Eso significa unirse a Jesús, recorrer el mismo camino que Él, en la entrega total a los proyectos de Dios y en la entrega total a los hermanos. ¿Procuramos nosotros seguir a nuestro «Pastor» en el camino exigente del don de la vida, o preferimos otros caminos más cómodos?

En las comunidades cristianas, tenemos personas que presiden y animan. 

  • ¿Aceptamos las personas que recibieron esa misión de Cristo y de la Iglesia, a pesar de sus limites e imperfecciones?
  • Por otra parte, ¿estamos conscientes de que Cristo es nuestro único «Pastor», que debemos escuchar y seguir sin condiciones? Los otros «pastores» tienen una misión válida, si la recibieron de Cristo. Y su modo de actuar nunca puede ser diferente de la de Cristo.

Para distinguir la «Voz» del «Pastor», se necesitan tres cosas:

  • un permanente DIÁLOGO íntimo con “el Pastor»,
  • una confrontación permanente con su PALABRA y
  • una participación activa en los SACRAMENTOS, donde recibimos la vida, que “el Pastor» nos ofrece.

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