UNCIÓN DE ENFERMOS

El sacramento de la unción de enfermos, por el que el Señor Jesús se convierte en consuelo y fortaleza para quienes sufren dolores y tribulación por falta de salud, es administrado en nuestra parroquia siempre que se solicita. Basta con llamar o acercarse al despacho parroquial para ponerse en contacto con el párroco o alguno de los sacerdotes. Ellos concertarán el modo y el momento más propicio para la celebración del mismo, acudiendo con diligencia allí donde se necesite y llevando el óleo de Cristo-médico, que suaviza todo sufrimiento.

La unción de enfermos está relacionada con el grupo de pastoral de enfermos empezó a funcionar el año 1982, en el grupo nos dedicamos unas horas a la semana ( según lo que pueda cada uno) a visitar y acompañar a los enfermos y ancianos que necesiten o quieran nuestra compañía. Nuestra actividad consiste en dialogar con ellos, pasear, leer, acompañar al medico o simplemente estar, todo dependiendo de la necesidad concreta de la persona visitada. Nos reunimos los segundos martes del mes a las 18,30 en una de las salas de la Parroquia.
Estamos abiertos a los que queráis participar, venir a compartir nuestra misión. Animamos a los ancianos y enfermos que requieran nuestros servicios.

CONFESIONES

El sacramento de la reconciliación alienta el camino de conversión continua a que estamos llamados los cristianos. En nuestra parroquia, se reserva un día para celebrarlo en un contexto comunitario especial durante los tiempos litúrgicos de Adviento y Cuaresma.

comunión

Un grupo numeroso de catequistas tienen la confianza de nuestra comunidad parroquial en este periodo formativo en la fe. Nuestros objetivos son claros, sencillos y específicos. En primer lugar, procurar, por todos los medios a nuestro alcance, el despertar y el crecimiento en la fe de los niños y niñas que asisten a Catequesis en la Parroquia; en segundo lugar, que esa fe sea celebrada en los Sacramentos y testimoniada, a ese nivel de infancia en medio de su entorno; y, en tercer lugar, que la Parroquia empiece a ser punto de referencia comunitario: Asamblea de los que creen en Dios Padre, en su Hijo Jesucristo, Dios y hombre, que se hace «carne» para salvarnos; y en el Espíritu Santo.