Estás aquí: Portada > Noticias

"¡SEÑOR, SÁLVAME!"

Enregistrer au format PDF |Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

¿Cómo encontrar a Dios?, ¿cómo llegar al verdadero Dios?, ¿cómo saber que no es fruto de la necesidad que tengo de calmar mi sed de sentido de la vida, cómo saber que no es proyección de mis carencias humanas?...Pablo D`Ors se mete en la conciencia de Charles de Foucauld y comienza así la novela autobiográfica que podría haber escrito Foucauld: "Cuando alguien me pregunta qué debo hacer para encontrarme con Dios, mi respuesta es siempre la misma: ora, ayuna...el problema nunca es que Dios se resista, sino por qué se resiste el hombre a descubrirle, o lo que es lo mismo, por qué desdeña el ayuno y la oración".

Elías huye de la pérfida Jezabel, que le busca para matarle porque se opone a sus alianzas e idolatrías. Elías huye hacia el monte Horeb, se refugia en una gruta y allí Dios se le manifiesta (1ª lectura). El viento fuerte, el terremoto, el fuego preparan el paso del Señor, pero en ellos no está el Señor; "después se escuchó un susurro" y Elías experimentó que "el susurro" es presencia de Dios; "se levantó y salió a la entrada de la gruta". El encuentro con Él es posible si hago silencio -interior y exterior-, si me importa Dios oraré y le permitiré hablarme; le escucharé si ayuno de egoísmos; le encontraré si le amo (S. Anselmo).

El Maestro se ha ido a orar, solo, después de despedir a la gente (Evangelio).Pedro está asombrado por la multiplicación de los panes y los peces. De madrugada, Jesús viene al encuentro de los apóstoles que están faenando en el lago; ni el miedo ni el entusiasmo son caminos para encontrarle. El miedo les paraliza: creen ver un fantasma; el entusiasmo le lleva a Pedro a gritar a Jesús: "mándame ir a Ti andando sobre el agua". Pedro quiere obedecer, anhela estar con el Señor por el agua, símbolo de la historia humana . No es suficiente; se hunde porque su fe es interesada. Se hunde y grita su oración más profunda y su ayuno más humilde: "¡Señor, sálvame!". Jesús le agarró y le dijo " ¡qué poca fe!, ¿por qué has dudado?". En la vida diaria nos pasa como a Pedro: no hacemos pie, dudamos, perdemos la confianza en Dios...y cuando gritamos de corazón al Maestro, nos agarra y nos introduce en la barca, en la comunidad. Ojalá nos postremos como los apóstoles y digamos a los cuatro vientos la fe: "realmente eres Hijo de Dios".

Jaime Aceña Cuadrado cmf

Viernes 8 de agosto de 2014, por Parroquia Ido. Corazón de María


Agenda
« octubre de 2017 »
L M M J V S D
25 26 27 28 29 30 1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31 1 2 3 4 5

Próximamente...

- Cursillos prematrimoniales

5 de noviembre