Estás aquí: Portada > Noticias

"La mies es mucha y los obreros pocos".

Enregistrer au format PDF |Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

Nos preocupa la escasez de vocaciones que nos hace perder la esperanza de que Occidente reciba una Nueva Evangelización. ¿Qué hacer?. Hay simposios internacionales, encuentros diocesanos, capítulos provinciales de Congregaciones religiosas...es un tema que preocupa y ocupa y ha provocado multitud de libros y subsidios vocacionales. ¿Qué hacer cuando todo parece inútil?. ¿Las vocaciones que surgen en los movimientos sirven a la misión de la Iglesia en el mundo o cubren las necesidades del propio movimiento?.

Volvamos a las Fuentes de la Revelación y bebamos en ellas: el que llama y toma la iniciativa es Dios; la misión es universal, "designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante" (setenta y dos es la suma de todos los pueblos en el Génesis); el mundo es el campo y el Señor de la mies es Dios; oremos insistentemente al dueño de la mies "que envíe obreros". (Evangelio). El modelo y el camino vocacional es Jesús: la pobreza es condición necesaria para realizar la misión con libertad, como el Maestro: "sin talega, ni alforja, ni sandalia"...con la fuerza de Jesús el mal que esclaviza a la persona retrocede. Aunque estén rodeados por lobos, -las autoridades judías de entonces, la increencia y los "lobbys" de hoy-...los discípulos están contentos porque echan demonios, siembran paz; lo definitivo es que llegarán a la alegría plena porque sus nombres están escritos en el libro de la vida. Nadie nos quitará esta esperanza.

Las intervenciones de Dios en la historia son portadoras de paz; el tiempo de la salvación se caracteriza por la abundancia de la Paz que Dios derramará sobre su pueblo como un torrente (1ª lectura). Esa Paz satisface las necesidades elementales para poder vivir y ofrece los dones más específicos del Espíritu: la justicia, el gozo, el consuelo, la concordia..."como un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo".

La oración que brota de la gratitud por "las obras" que el Señor ha hecho en cada uno y en los pueblos está recogida en el salmo 65: "venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo"..."no rechazó mi súplica, ni me retiró su favor".

S. Pablo se considera, como Cristo, "crucificado para el mundo"; esta crucifixión le hace sentirse totalmente libre en su testimonio misionero; no valora la circuncisión; sólo le apasiona vivir como criatura nueva, resucitada en Cristo (1ª lectura). Lo nuevo, lo permanente, lo que merece la pena es la Misericordia de Dios que nos colma de Paz en cristo Resucitado. Sin beber en esta Fuente no saciaremos la sed de vocaciones que nos enferma en Occidente.

Jaime Aceña Cuadrado cmf

Sábado 2 de julio de 2016, por Parroquia Ido. Corazón de María


Agenda
« octubre de 2017 »
L M M J V S D
25 26 27 28 29 30 1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31 1 2 3 4 5

Próximamente...

- Cursillos prematrimoniales

5 de noviembre