Estás aquí: Portada > Noticias

"Este es mi Hijo amado, escuchadlo".

Enregistrer au format PDF |Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

Comprender a Dios no es tarea exclusiva de la razón; sus caminos y sus planes son incomprensibles, con frecuencia. La Palabra de este segundo domingo de Cuaresma, nos da la clave para la relación con este Dios insobornable y que no se deja manipular por previsiones humanas.

Hay que subir para estar con Dios; hay que abandonar el valle de lo cotidiano y ascender. La experiencia de Abraham es modelo para los creyentes de siempre. Lo que Dios le pide desde el principio es poco sensato: primero salir de su tierra, abandonar a su parentela, rebaños, costumbres...y ponerse en camino hacia una tierra desconocida. Después Dios le promete descendencia cuando Sara es estéril; y ahora le pide sacrificar a su amado y único hijo Isaac, fundamento de la promesa de un pueblo numeroso (1ª lectura). ¿Asesinar a su hijo para obedecer a Dios?. Dios se conmueve; no acepta sacrificios humanos; mantiene la Promesa y le bendice . Es anticipo del sacrificio de Jesús, Hijo único y Amado del Padre.

Seguir a Jesús tampoco es muy razonable; acaba de anunciar su muerte violenta a los apóstoles; Pedro reacciona en contra. Jesús, comprensivo, quiere darse a conocer en profundidad para que madure la fe y el amor de sus Apóstoles. Sube al Monte Tabor con Pedro, Santiago y Juan; en Jerusalén vivirán otra subida escandalosa al monte Calvario. En el Tabor son testigos de la gloria de Jesús; la nube les envuelve, símbolo de la presencia de Dios. Aparecen con Él Moisés y Elías y se revela el Padre: "Este es mi Hijo amado, escuchadle".(Evangelio).

Lo que Jesús les dice es: "quien quiera ser mi discípulo, cargue con la cruz y que se venga detrás de mí". La experiencia en la cima del Tabor prepara a los Apóstoles para lo que se les viene encima: la condena de Jesús y su muerte en Cruz en el monte Calvario. "No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos". Todo lo arduo del seguimiento se les revelará como camino de Resurrección cuando reciban el Espíritu Santo. Mientras, vivirán esperanzados por las palabras de Jesús al bajar del monte.

Nuestra razón no alcanza a comprender que pasemos por la Cruz para Resucitar. Sólo La entrega de la vida del Maestro (2ª lectura), su ejemplo y nuestra fe, amorosa y obediente, nos permiten integrar este misterio, esta paradoja cristiana. "Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida" (Salmo 115).

Jaime Aceña Cuadrado cmf

Viernes 27 de febrero de 2015, por Parroquia Ido. Corazón de María


Agenda
« agosto de 2018 »
L M M J V S D
30 31 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 1 2

Próximamente...