Estás aquí: Portada > Noticias

"Comieron todos hasta quedar satisfechos"

Enregistrer au format PDF |Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

"Comieron todos hasta quedar satisfechos".

El ser humano llega a ser persona si cubre sus necesidades básicas: alimento, agua, vivienda,...como es espíritu encarnado demanda colmar sus aspiraciones espirituales: ser amado y capaz de amar, libre, cultura que le arraigue en la historia de su pueblo y le ayude a dar sentido a su vida...

Conmueve escuchar que el Dios de la Alianza se ocupa de saciar los anhelos normales y profundos del pueblo hebreo: "oid...acudid por agua...venid, comed sin pagar...venid a mí, escuchadme y viviréis" (1ª lectura). Este Dios no nos infantiliza, ni es enemigo del desarrollo y de la responsabilidad de la persona humana. Es compañero de camino, apuntala nuestra libertad, es garante de nuestra felicidad. Con el salmo 144 alabamos su Providencia: "Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores...cerca está el Señor de los que le invocan sinceramente".

Jesucristo,"Pan de Vida" nos revela que no sólo de pan vive el hombre, también vive de "toda palabra que sale de la boca de Dios". Es urgente buscarle, aunque se haya ido "a un lugar solitario" (Evangelio). Le buscaron desde los pueblos con tanto entusiasmo que los discípulos aconsejan al Maestro que despida a la gente para que "vayan a las aldeas y se compren de comer". Jesús no les despide y lo que hace nos compromete: "dadles vosotros de comer", manda traer la comida que hay (Fraternidad) y "alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio"...La Eucaristía hace la Iglesia, la Parroquia; la Eucaristía nos compromete a denunciar las causas del hambre; y actuar: partir y compartir el pan; la Eucaristía, si es la de Jesús, nos compromete a saciar el hambre: dar de comer al hambriento, liberar a los oprimidos-esclavos de hoy. La Bendición nos lleva a la vida de nuestros semejantes; la gloria de Dios es que el hombre viva (S. Ireneo).

La fuerza nos viene de Jesús, muerto y resucitado, para que tengamos Vida. Él colma nuestros anhelos; no nos puede separar de´ su Amor ni el hambre, ni la tristeza...ni fuerza espiritual alguna ( 2ª lectura). Ninguna criatura podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo. Recobremos el entusiasmo de los redimidos porque vivimos y amamos en Él que nos ha dado, no un Espíritu de temor, sino de fortaleza para proclamar las maravillas que Dios sigue haciendo con nosotros.

Jaime Aceña Cuadrado cmf

Viernes 1ro de agosto de 2014, por Parroquia Ido. Corazón de María


Agenda
« diciembre de 2018 »
L M M J V S D
26 27 28 29 30 1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31 1 2 3 4 5 6

Próximamente...