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"Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a tí mismo"

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Con frecuencia llegamos a pensar que Dios no tiene nada que ver con la vida de cada día...que Dios no se entera de lo que pasa, que no dice nada a día de hoy, que la convivencia humana y Dios nunca se encuentran. Se nos hace insoportable el silencio de Dios.

Pero Dios ha hablado y sigue hablando y, por lo que dice, le interesa mucho lo que nos pasa, lo que anhelamos; está en la entraña humana, empeñado en que nuestra historia sea feliz, salvada y salvadora. ¿Cómo?. ¿Qué dice?, ¿qué hace?.

¿Qué dice?: Prohibe la usura con el pobre y la explotación a los forasteros, a las viudas, a los huérfanos (1ª lectura). Dios es compasivo, escucha los gritos del pobre y no bendice la corrupción, ni el uso fraudulento de las tarjetas opacas. Nuestra convivencia será justa si acogemos cordialmente la Palabra de Dios porque entonces la persona humana destronará al dinero del centro del corazón y del móvil económico; dejará el lucro para favorecer la dignidad de las personas. En caso contrario seguirán aumentando los crímenes y el dolor. Dios deja clarísimo lo que quiere.

¿Qué hace?: Lo que acontece al rey David, nos acontece a nosotros hoy: Dios actúa con misericordia y cambia nuestro corazón: " Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza". (Salmo 17). Hasta el punto que Él es nuestra roca, nuestro refugio, nuestra fortaleza frente a las dudas interiores y el viento en contra de la sociedad de hoy y de siempre.

"En los últimos tiempos nos ha hablado por medio de su Hijo" (Hb. 1,2). Con Jesucristo encontramos la voluntad del Padre y el camino del hombre nuevo. Une los dos mandamientos principales en uno sólo: "amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón...y al prójimo como a tí mismo". Es el mandamiento principal; no quiere decir que sea el primero de una serie de mandatos, sino el principal, Todo lo que hagamos es expresión y vivencia de este mandamiento único, principal. El amor es la medida de la fe para el discípulo de Jesús, es el corazón del que le sigue. Sin este mandamiento único y principal no es posible construir el Reino, ni ser cristiano.

La comunidad de Tesalónica es ejemplar porque es misionera (2ª lectura). Su ejemplo ha llegado a las comunidades de Macedonia y Acaya con dos peculiaridades: la alegría y la conversión que acepta a Jesús Resucitado como la Gran Noticia del compromiso de Dios-Padre en favor de su Pueblo, que acoge a todos los pueblos.

¿Amo yo a Dios amando al prójimo?.

Jaime Aceña Cuadrado cmf

Jueves 23 de octubre de 2014, por Parroquia Ido. Corazón de María


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